Implementar con calma
Las empresas que actúen ahora llegan a 2027 con procesos probados, evidencia histórica y personal capacitado — sin prisas ni errores de última hora.

El registro electrónico de jornada deja de ser opcional. Esto es lo que cambia, cuánto cuesta no cumplir y cómo un control de acceso biométrico resuelve el requisito sin comprar un sistema aparte.
Si tienes un negocio con empleados en México, desde el 1 de enero de 2027 ya no basta con una lista de asistencia en papel ni con una hoja de Excel que cualquiera puede editar. La Ley Federal del Trabajo ahora exige que cada empresa lleve un registro electrónico de la jornada laboral — en la calle se le conoce simplemente como "reloj checador obligatorio" — y que pueda mostrarlo a la autoridad cuando se lo pida.
La reforma agrega una nueva fracción al artículo 132 de la Ley Federal del Trabajo, el artículo que enumera las obligaciones de todo patrón. Esa fracción obliga a registrar electrónicamente la hora de entrada y la hora de salida de cada persona trabajadora, y a conservar ese registro para poder entregarlo si una autoridad laboral lo solicita.
La fecha no es casualidad: el 1 de enero de 2027 es también cuando empieza a bajar la jornada semanal máxima, de 48 a 46 horas, como primer paso de una reducción gradual que seguirá hasta llegar a 40 horas en 2030, sin que eso implique bajar sueldos ni prestaciones. El registro electrónico es, en los hechos, la herramienta con la que la autoridad va a poder verificar que esa reducción se está cumpliendo de verdad.
La Ley Federal del Trabajo contempla multas de 250 a 5,000 UMA por no contar con el registro electrónico de jornada — con el valor de la UMA de 2026, eso equivale aproximadamente a un rango de $29,300 a $586,500 pesos mexicanos.
Pero el riesgo real casi nunca es la multa administrativa, sino lo que pasa en un juicio laboral. Si un trabajador reclama horas extra o un despido injustificado y la empresa no puede exhibir el registro de su jornada, la ley presume ciertas las horas que el trabajador está reclamando. En otras palabras: sin el registro, la empresa entra al juicio ya en desventaja, sin manera de probar lo contrario.
Aquí hay una confusión común: la ley no dice "compra un reloj checador biométrico Marca X". Lo que exige es que el registro esté ligado a una persona identificable, que no se pueda editar después de capturado, y que se pueda exportar y entregar a la autoridad. Eso lo puede cumplir un lector de huella, un lector facial, una app móvil con geolocalización o un software en la nube — lo que no cumple es una lista de papel firmada a mano, ni una hoja de cálculo que cualquiera puede modificar sin que quede rastro.
Una aclaración honesta, porque en Astra preferimos no prometer de más: al momento de escribir esto, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social todavía no publicaba las disposiciones generales que van a precisar el alcance exacto y las posibles excepciones de esta obligación. Lo que sí está firme, porque ya es ley vigente, es la obligación general y la fecha: 1 de enero de 2027.
Si tu empresa ya controla quién entra y quién sale de sus instalaciones — o está por instalarlo —, lo más práctico no es comprar dos sistemas por separado: uno para seguridad y otro para cumplir con la reforma. Un control de acceso biométrico bien configurado (huella, facial o ambos) ya genera, como parte normal de su funcionamiento, el registro de entrada y salida de cada persona ligado a su identidad. El mismo equipo que decide quién puede pasar por una puerta es, al mismo tiempo, el que deja el rastro que pide la ley.
Nosotros vendemos e instalamos control de acceso para empresas en Monterrey y Nuevo León con equipo de marcas como ZKTeco e Hikvision. Si ya tienes un sistema instalado, lo que conviene revisar es si tu reporte de asistencia es exportable y no editable manualmente — con eso resuelto, probablemente ya cumples sin tener que comprar nada adicional.
Las empresas que actúen ahora llegan a 2027 con procesos probados, evidencia histórica y personal capacitado — sin prisas ni errores de última hora.
Un registro acumulado demuestra buena fe ante una auditoría o una demanda. Empezar tarde significa cero historial el día que la STPS toque la puerta.
En diciembre de 2026 todas las empresas van a querer instalar al mismo tiempo. Disponibilidad de equipo, instalación y capacitación se van a saturar — conviene anticiparse.
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Esta publicación es informativa y no constituye asesoría legal. La Secretaría del Trabajo y Previsión Social aún tiene pendiente publicar las disposiciones generales que precisarán el alcance y las excepciones de esta obligación — antes de implementar un sistema para cumplir con la reforma, confirma el alcance exacto con tu abogado laboral.